Viajar a la India exige un poco de previsión en lo que respecta al dinero: la rupia india (INR) no es una divisa como las demás y, en buena parte del país, el efectivo sigue siendo la norma. Te explicamos cómo preparar tu presupuesto con tranquilidad, antes incluso de poner un pie en Delhi o en Bombay.
La rupia india, una divisa aparte
La India utiliza la rupia india, cuyo código internacional es INR y cuyo símbolo es ₹. Es una divisa que conviene conocer antes de partir, ya que su entrada y salida del territorio están reguladas por el Banco de la Reserva de la India. La rupia es lo que se denomina una divisa «cerrada»: no se encuentra con tanta facilidad como el dólar o la libra esterlina, y no está previsto que circulen libremente grandes cantidades fuera del país. Para un viajero, esto cambia la estrategia: en lugar de convertirlo todo de golpe, es mejor partir con una reserva razonable y completar sobre el terreno.
El mejor enfoque consiste, por tanto, en preparar, antes de la salida, una pequeña cantidad de rupias para las primeras horas (taxi del aeropuerto, agua, tarjeta SIM, propinas) y luego llevar el resto de tu presupuesto en euros, que cambiarás en la India a lo largo de la estancia. Una oficina de cambio en Francia te permite obtener esa primera reserva en buenas condiciones, sin depender de los mostradores del aeropuerto, a menudo menos ventajosos a la llegada.
El efectivo sigue siendo el rey, sobre todo fuera de las grandes ciudades
La India ha vivido una auténtica revolución del pago digital con el UPI y, en metrópolis como Delhi, Bombay o Bangalore, pagarás a menudo mediante código QR, incluso en los pequeños comercios. Pero este sistema se basa casi por completo en cuentas bancarias indias: como turista extranjero, por lo general no tendrás acceso a él. En cuanto dejas las grandes ciudades para adentrarte en el Rajastán rural, los pueblos del Himalaya, los mercados o los lugares religiosos, el efectivo vuelve a ser indispensable.
Los rickshaws y autorickshaws, los puestos de té (chai), los templos, los pequeños restaurantes familiares, los guías locales y los vendedores ambulantes funcionan con efectivo. Procura conservar siempre billetes pequeños: pagar un trayecto de 50 rupias con un billete grande te expone a que no haya cambio. Los billetes habituales van de ₹10 a ₹500, complementados con monedas de ₹1, ₹2, ₹5 y ₹10. Ten en cuenta que el billete de ₹2000, durante mucho tiempo el de mayor valor en circulación, ha sido retirado por el banco central: no te sorprendas si ya no se acepta.
Cajeros y retiradas sobre el terreno
Los cajeros automáticos (ATM) son numerosos en las ciudades, pero más escasos y a veces vacíos en las zonas rurales. Las retiradas con tarjeta extranjera suelen estar limitadas por operación y se cobran tanto por tu banco como por el banco indio. Para limitar los gastos y asegurar su presupuesto, muchos viajeros prefieren cambiar sus euros en efectivo: es claro, sin sorpresas en la facturación, y evita tener que buscar un cajero en funcionamiento en el peor momento. Nuestro servicio de compra y venta de divisas te ayuda a constituir esa reserva antes de la salida, o a reconvertir las rupias que te sobren a la vuelta.
Propinas, regateo y buenas costumbres
La propina forma parte de la cultura india. En el restaurante, se agradece alrededor del 10 % cuando el servicio no está ya incluido; también se dejan algunas rupias a los maleteros del hotel, a los conductores y a los guías. El regateo se espera en los mercados y con los conductores de rickshaw: mantente cortés, sonriente, y fija el precio antes de subir o de comprar. Lleva siempre un surtido de billetes pequeños y comprueba el estado de los billetes que te devuelven, ya que los muy deteriorados a veces los rechazan otros comerciantes.
Normas aduaneras que conviene conocer
Más allá del caso concreto de la rupia, ten presente la norma europea: al entrar o salir de la Unión Europea, todo transporte de efectivo igual o superior a 10 000 € (o su equivalente en divisas) debe declararse en la aduana. La India aplica además sus propios umbrales de declaración a la llegada para las divisas extranjeras. En la práctica, para una estancia turística clásica, te mantendrás muy por debajo de esos importes; se trata sobre todo de anticiparse si viajas con un presupuesto elevado.
Por qué preparar el cambio antes de partir
Preparar tu cambio con antelación te evita los mostradores de llegada apresurados y opacos, y te permite llegar tranquilo con lo necesario para aguantar las primeras horas. Paris Change es una oficina de cambio autorizada por la ACPR (Banque de France), situada en el 4 Boulevard Saint-Michel, en pleno Barrio Latino. La tienda está abierta los 7 días de la semana (de lunes a sábado de 9:00 a 20:00 y el domingo de 10:00 a 19:30), sin comisión, y ofrece más de 53 divisas, así como la reserva en línea con recogida en tienda: bloqueas tu importe y vienes a recogerlo en unos minutos, a dos pasos del metro Saint-Michel (línea 4) y del RER B y C.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden llevar muchas rupias desde Francia?
La rupia es una divisa con importación regulada: se aconseja partir con una reserva moderada para tus primeros gastos y cambiar el resto de tu presupuesto en euros una vez sobre el terreno, en lugar de transportar grandes cantidades de INR.
¿Es mejor efectivo o tarjeta en la India?
Ambos. La tarjeta y los cajeros sacan del apuro en la ciudad, pero el efectivo sigue siendo indispensable en las localidades pequeñas, en los mercados y para los rickshaws, los templos y las propinas. Lleva siempre billetes pequeños.
¿Dónde cambiar tus euros por rupias en París?
En Paris Change, 4 Boulevard Saint-Michel (75005), oficina autorizada por la ACPR, abierta los 7 días de la semana y sin comisión, con posibilidad de reserva en línea.
Prepara tu viaje a la India con tranquilidad: reserva tus rupias en línea y recógelas en tienda en el 4 Boulevard Saint-Michel, abierto los 7 días de la semana y sin comisión.